PRESENTACION

 Hola a todas y todos, bienvenidas a mi página web! Mi nombre de bailarina es Samira cuya traducción romántica es "la que cuenta historias en la noche" y con la que me siento muy identificada porque otra de mis pasiones es la escritura. Para las que no lo sepáis os informaré de que en Brasil tienen la bonita costumbre de hacer "bautizos de flores" cuando una persona se inicia formalmente en algo a lo que se va a dedicar en cierta manera. Es un sencillo y hermoso ritual que no tiene nada que ver con lo religioso.

       Existen bautizos de flores para la danza oriental, para Capoira, etc. En el caso de la danza oriental cuando llevas algún tiempo bailando, te sientes preparada, animada, te hace ilusión y sabes que seguirás bailando siempre, aunque sea de forma amateur; eliges un nombre, preferentemente oriental, cuyo significado te llene, te describa y conecte contigo. No es imprescindible que sea árabe, puede ser persa, islámico, hindú o incluso occidental, si quieres ratificar tu propio nombre porque no encuentras ningún otro que conecte contigo mejor que el propio. En esta fiesta la mujer baila sola, improvisando, y dejando que las más jóvenes compañeras, que suelen ser niñas, la bauticen con pétalos de flores echados sobre su cuerpo.Muchas mujeres se bautizan un mismo día y la fiesta, entre bautizadas y no bautizadas, se prolongará con bailes y música, con colores, brillos y velos hasta que todos los presentes se contagien de la alegría de la feminidad. Esta costumbre la hemos adoptado en Mallorca gracias a la maravillosa Helwa, profesora brasileña, que nos ha dado a muchas la oportunidad de bautizarnos desde hace unos años.

 

       Quiero comentaros ahora que la danza oriental como siempre digo, y no me cansaré de decirlo, es mucho más que una danza. Yo la considero la danza madre de todas las danzas, puesto que de sus antiquísimos orígenes y de su evolución han surgido otras danzas con su clara influencia. Todo el cuerpo se mueve con esta danza y lo hace de forma armónica, sin dañar al cuerpo, sino respetándolo aumentando todo su potencial, realzándolo, devolviéndole la importancia que tiene en cada etapa de su vida, en la niñez, en la pubertad y la adolescencia, en la madurez, en el embarazo, en el posparto, en el puerperio y en la menopausia. La postura se corrige y nunca se puede dañar al cuerpo bailando esta danza. La energía se equilibra y nos sentimos mejor no sólo físicamente sino mentalmente, pudiendo desaparecer nuestra timidez, poca autoestima o depresión. Si nos sentimos mejor, más femeninas y más felices ¿cómo no se va a notar? ¿cómo no vamos a transmitir esa energía a nuestro alrededor?

       En el mundo enfermo en el que vivimos yo, como mujer, abogo por potenciar la feminidad y todo lo que ello conlleva, el diálogo, la comprensión, la paciencia, la dulzura, la ternura, la creación, la unión, la vida, la solidaridad, la compasión, el amor maternal que no pide nada a cambio de darse y que es el ideal de amor universal. La feminidad también es encontrar nuestra esencia, nuestro sentido de todo, nuestro por qué de esta vida. La feminidad es recuperar el instinto, el poder, no el poder de la fuerza, de la lucha ni del miedo, es el poder de la creación, el poder del dar, dar vida, dar luz, dar amor, dar futuro. La feminidad es acercarnos a la madre tierra para escucharla de nuevo y recordar la sabiduría que cada mujer lleva dentro. Esto es por lo que yo abogo, esto es lo que yo pienso.

C    Como bailarina de danza oriental he encontrado con esta danza una de las mejores maneras para potenciar mi feminidad. Por desgracia muchos hombres, y algunas mujeres también, creen que la feminidad, es sólo sensualidad y erotismo. ¡Qué equivocados están! ¡Qué pobre e ignorante visión! Yo animo a todas las mujeres a que descubran la verdad de todo lo que estoy diciendo y a que puedan hacérselo comprender a los hombres sensibles. Quizá ellos también necesiten potenciar su feminidad a través de otra danza, la música o cualquier otro arte. El hombre mínimamente sensible comprenderá que potenciando los aspectos y cualidades femeninos de su persona no cambia su condición sexual ni sus preferencias sexuales porque no tienen nada que ver con eso.
       Quizá habéis visto bailar danza oriental de muy diferentes maneras y es que esta danza abarca muchas danzas diferentes, estilos según países y regiones, bailes folclóricos, modernos, rápidos, lentos, religiosos, de bodas, bautizos o luto, bailes espirituales y para entrar en trance, bailes fantasiosos y originales con bastones, velas, velos, sables, cántaros, candelabros... La variedad es muy, muy rica y yo diría que interminable puesto que cada país tiene su estilo y cada academia, y cada profesora, y cada mujer tiene su estilo, su esencia, su particular aportación en una danza muy viva en nuestros días. Los movimientos tienen su porqué, su significado y es necesario conocerlos pero después hay que soltarse, no pensar, dejar que el cuerpo hable y disfrutar de la música, del movimiento propio, de la libertad que nos inunda. Todo vale en esos momentos en el que somos diosas.
      Ahora ya os dejo que exploréis mi página en la que encontraréis más detalles de la historia de esta danza, sus beneficios y demás cosas de vuestro interés.
      Si queréis poneros en contacto conmigo podéis escribirme a mi correo:
samiramallorca@yahoo.es o llamarme al 646.60.99.80. Estaré encantada de atenderos en lo que pueda.